Si te postran diez veces, te levantas
otras diez, otras cien, otras quinientas:
No han de ser tus caídas tan violentas
ni tampoco, por ley, han de ser tantas.
Con el hambre genial con que las plantas
asimilan el humus avarientas,
deglutiendo el rencor de las afrentas
se formaron los santos y las santas.
Obsecación asnal, para ser fuerte,
nada más necesita la criatura,
y en cualquier infeliz se me figura
que se me llenan los garfios de la suerte.
¡Todos los incurables tienen cura
cinco minutos antes de la muerte!
Almafuerte.
17 junio 2006
¡Avanti!
Si te postran diez veces, te levantas
otras diez, otras cien, otras quinientas:
No han de ser tus caídas tan violentas
ni tampoco, por ley, han de ser tantas.
Con el hambre genial con que las plantas
asimilan el humus avarientas,
deglutiendo el rencor de las afrentas
se formaron los santos y las santas.
Obsecación asnal, para ser fuerte,
nada más necesita la criatura,
y en cualquier infeliz se me figura
que se me llenan los garfios de la suerte.
¡Todos los incurables tienen cura
cinco minutos antes de la muerte!
Almafuerte.
15 junio 2006
Mundial Alemania 2006.
Aunque la emoción y el sentimiento que nos une en cada partido es incomparable, inexpresable, la rareza de sentir la piel de gallina cada vez que se escucha un coro de gente (probablemente desconocida... entre ellos mismos y respecto de nosotros) que alienta y grita por Argentina... no nos percatamos que caemos absortos en una realidad que no es, que -inversamente- excluye a LA realidad, y evitamos (o desconocemos aún más) OTRA realidad...
Pero, lamentablemente, no está al alcance de mis manos poder solucionar todos los problemas existentes en la Tierra, ni puedo pretender que las cosas sean de otra manera. Después de todo, tampoco soy ajena a esto que nos pasa, nos ilusiona, nos une, nos emociona...
¡Vamos, vamos, Argentina! ¡Vamos, vamos, a ganar!
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