Súplicas vanas de un amor inexistente ruegan que sacies esta boca, sedienta de tus besos.
Muriendo por volver a sentir el dulce y suave roce de tus labios, deseosa mi piel del roce de tus dedos.
Mas cuan inmensa tu ternura que me tiene somnolienta y pendiente de tu vida.
30 agosto 2007
Suscribirse a:
Entradas (Atom)