30 enero 2008
De vuelta al ruedo.
29 enero 2008
Inexplicable...
En estas vacaciones me surgió la gran oportunidad de poder irme de mochilera al norte.
Mi hermano venía planeando este viaje hacía meses (De hecho tenía los pasajes -en tren- desde noviembre), y varios de los chicos que estuvieron por ir fueron cancelando (Incluso quienes ya tenían los pasajes).
Cuando -supuestamente- estaba el grupo ya conformado (Joaco -mi hno.-, Daniel, Vicky y Flor) y a solo dieciocho horas de viajar, Flor les cancela. Así fue que decidí unírmeles yo. A todo ésto, yo estaba en Rosario, por lo que el lunes a las 7 am yo me estaba volviendo a Pergamino. A las dos horas, llegada a casita, empecé a armar mi mochilita (Literalmente. Gracias a la tía Alicia, que me salvó las papas y me prestó una mochila lo suficientemente grande, pero no tanto como una de mochilero...) para poder estar a las 13.30 Hs en la casa de los Passaglia, ya que Beto nos llevaría a Dani, a Vicky y a mi hasta Rosario, desde donde partiríamos rumbo a Tucumán.
Fueron unas exaustivas, largas y calurosas 18 horas de viaje que valieron la pena para empezar a conocer gente (Mati, Aye y Pau). Ni hablar de la experiencia del viaje en sí, de los lugares y la gente que conocimos (Leo, Andrés, Diego, Victor, Lucía, Flor), de los paisajes, las noches, los días.
Creo que no hay palabras que puedan explicar nada de todo eso.
Y cuando se vuelve a la rutina diaria, les puedo asegurar, se extraña. Se desearía poder estar allá, aunque -admito- hay lugares en que se nota que la vida no es para nada fácil, por lo menos cuando uno está acostumbrado a vivir en ciudades grandes en que se tienen todas las comodidades (Y hablo de la más fundamental como lo es el agua, por ejemplo...).Así que bueno. A quien tenga la oportunidad, que no deje de visitar el norte de nuestro país.
Imposible perdérselo.05 enero 2008
Aunque lejana, no nos olvidemos que siempre hay una luz...
03 enero 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)