Durante un tiempo, unos meses quizás, estuve relativamente estable emocionalmente. Estabilidad un tanto ajena a mi, pero placentera. Pero... algo tan real y equilibrado no podía durar demasiado y -otra vez- me llené de miedos, inseguridades, subestima, y la imensa necesidad de sentirme acompañada y contenida.
Con las amistades se torna un tanto difícil porque -como creo que ya se sabe- cada uno tiene sus obligaciones, sus horarios (Obviamente, diferente de los míos); y tampoco es cuestión de andar "jodiendo" a todo el mundo...
En cuanto a lo sentimental, pareciera que cada vez resulta más imposible encontrar a alguien que esté dispuesto a compartir la vida del uno con el otro, en todos los aspectos que se puedan abarcar.
Entonces, la soledad comienza a tener un peso casi insostenible. Y no se tiene escapatoria, más que soportar lo insoportable; asimilar de una vez por todas aquello que tanto nos duele.
Así que bueno. Así estoy. Dubitativa, insegura, solitaria y vagabunda, antitéticamente descreída y esperanzada.
25 mayo 2008
Durante un tiempo, unos meses quizás, estuve relativamente estable emocionalmente. Estabilidad un tanto ajena a mi, pero placentera. Pero... algo tan real y equilibrado no podía durar demasiado y -otra vez- me llené de miedos, inseguridades, subestima, y la imensa necesidad de sentirme acompañada y contenida.
Con las amistades se torna un tanto difícil porque -como creo que ya se sabe- cada uno tiene sus obligaciones, sus horarios (Obviamente, diferente de los míos); y tampoco es cuestión de andar "jodiendo" a todo el mundo...
En cuanto a lo sentimental, pareciera que cada vez resulta más imposible encontrar a alguien que esté dispuesto a compartir la vida del uno con el otro, en todos los aspectos que se puedan abarcar.
Entonces, la soledad comienza a tener un peso casi insostenible. Y no se tiene escapatoria, más que soportar lo insoportable; asimilar de una vez por todas aquello que tanto nos duele.
Así que bueno. Así estoy. Dubitativa, insegura, solitaria y vagabunda, antitéticamente descreída y esperanzada.
24 mayo 2008
Loco poeta soñador, cuyas palabras han atraído a esta escribiente sin razón, ruego -complacientemente- usted preste un poco de atención.
Mi solitaria alma en pena aún busca un sensible corazón. Y, si no encuentra lo que busca -un desenfrenado amor-, al menos pueda atreverse a una pasajera ilusión.
15 mayo 2008
Tanto te amo que necesito encontrarte, para poder entregarte todo el amor que tengo para vos, que nos sumerjamos en un abrazo de esos en los que parece que no existe nada más, en los que se siente una paz infinita; y hasta tranquilidad con uno mismo. Disfrutar del hermetismo que un abrazo puede provocar.
Pero si, presuroso, terminaste como príncipe azul de otros brazos, aún seguiré esperando.
Porque, aunque el rendirme sea la solución más próxima, el después (de un intento equívoco) se vuelve un abismo.
Y yo seguiré luchando, porque sé que -tarde o temprano- también estarás esperando.
07 mayo 2008
Harta de buscarte y no encontrarte, harta de esperarte y que no llegues, son mi refugio errantes noches pasajeras. Perdida en unos ojos que no miran, inmersa en unos labios que no besan.
Tan fugaz es el instante, tan etéreo lo sentido. Tan volátiles las frases, que no alcanzan a tocarte. Mas, cuan cálido el abrazo que hoy en día necesito; pero qué distantes se encuentan tus brazos de los míos.
Si la búsqueda es errónea, y se vuelve eterna la espera, mantengo las esperanzas de dar con un alma sosiega.
02 mayo 2008
Laberinto extenso y sinuoso si serán los sentimientos. Mas, cuan enredados sus dueños al demostrar siempre lo opuesto.
Quizás, alguna triste soledad nos lleve a desesperar y cometer lo que no se anhela, aquello que más soledad deja.
Si tan sólo pudiera hallar a quien descubra la incógnita, resuelva el acertijo... Acierte el camino para llegar a mi encuentro y -con certeza plena- compartir lo que tanto se sueña.
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