Tan lindo todo y, a la vez, tan desencontrado.
Tanto por expresar es acallado. Lo bueno. Lo malo.
Toda expectativa desbordada. No sé si, quizás, pueda ser ya compensada.
Profundas voces gritan que me escuche. Y mi fija mirada en la nada pretende que me mire.
Desentendimiento. Unión y desunión.
Me ahogo en aquellos, sus besos. Y , nefasta la ausencia de los míos que lograron el comienzo de una pérdida.
