06 octubre 2008

Mi cobardía provocó tu ausencia. Ausencia física que repercutió en mi esencia. Una oleada de recuerdos ruedan a la orilla de mis sueños. Y, estúpida, los miro nostálgica; a sabiendas que -cuanto más recuerdos se vuelvan- más aún te habré perdido. Sin ti las cosas no tienen sentido, pero dudo que pronto retornes conmigo. Y tan sólo te imploro te sumerjas en mis labios, te reflejes en mis ojos, que en un abrazo quedemos fundidos. Que -tan lindo lo que hubo- no quede en el olvido.